El disfraz del Elefagente

Cuando niños, solíamos ver en la televisión una caricatura que se llamaba “El Elefagente Secreto”.

Tal como su nombre lo indica, el protagonista era un elefante que trabajaba como agente secreto. Era la época de la guerra fría (segunda mitad de los años 70) y por lo tanto el tema cazaba perfecto con la realidad de entonces. Era sumamente gracioso el hecho de que el Elefagente escondía su rostro detrás de un minúsculo antifaz y con ello le resultaba imposible a los enemigos reconocerlo.

Obviamente se trataba de una ridiculización de lo que hacían, en realidad, los auténticos espías de uno y otro bando, que habían llegado a extremos grotescos para vigilarse entre sí.

Sirva la divertida anécdota para ejemplificar lo que están haciendo ahora los partidos Acción Nacional y Revolucionario Institucional, respecto a dos de sus más funestos representantes: Guillermo Padrés Elías y Javier Duarte de Ochoa.

El primero fue gobernador de Sonora y, aprovechando su cargo, se le ocurrió un buen día que podía desviar el cauce de un río y construir con recursos del erario una presa para el riego de una propiedad privada que, casualmente, le pertenecía a él. Por supuesto, todo lo hizo “por la libre”, sin informarle a nadie ni cumplir con los requisitos  y  los permisos exigidos por las autoridades ambientales para algo de semejante envergadura. Se trata de un sujeto emanado de las filas del Partido Acción Nacional.

El segundo fue gobernador de Veracruz y cometió todas las tropelías imaginables: se le acusa de haber si no ordenado, por lo menos ignorado el asesinato de varios periodistas; de haberse enriquecido de manera brutal e inexplicable (o mejor dicho, muy explicable) y de haber solapado el crecimiento de la delincuencia organizada a su antojo, incluyendo delitos como extorsión a comerciantes y a vecinos, desaparición forzada a diestra y siniestra y de haber dejado un desorden monumental en las finanzas del estado, cuyas arcas dejó, por supuesto, vacías. Se trata de un sujeto emanado de las filas del Partido Revolucionario Institucional.

Sin importar el partido político al que pertenezcan, ambos representan lo más burdo y ruín de los corruptos aprovechando los cargos públicos y sus recursos económicos asociados, para beneficio estrictamente personal.

Ambos enfrentan cargos penales y la policía los busca no sólo en México, sino en todo el mundo, para que respondan a  las acusaciones penales asociadas a su vil conducta que, dicho sea de paso, no fue detenida a tiempo mientras ostentaron sus respectivos encargos conseguidos con el voto popular.

Nadie en el mundo quisiera gobernantes como éstos y por supuesto, la ciudadanía –legítimamente ofendida por el desfalco y la ausencia de probidad en el ejercicio del encargo– quiere que respondan ante la justicia, pero sobre todo que devuelvan lo que se llevaron y no les pertenece.

Y es aquí donde entra la actitud que sus partidos han tomado, similar al ridículo disfraz del Elefagente.

No hay manera de esconder a un elefante detrás de un minúsculo antifaz, sin importar qué ropaje se le ponga. Pero parece que ambos partidos quieren, precisamente, hacer eso.

Ahora resulta que reniegan de ellos, una vez que terminaron sus respectivos sexenios y pusieron pies en polvorosa y, como para hacer creer a los ciudadanos que ninguno de los dos institutos políticos está para tolerar corruptos en sus filas, decidieron expulsarlos.

Precisamente quieren esconder un elefante detrás de un antifaz. Como si los ciudadanos fueran tan increíblemente torpes, de no darse cuenta de la burda maniobra. ¡Claro! Ahora que están en desgracia, los niegan tres veces, pero cuando muchos de sus correligionarios se beneficiaron de sus tropelías, entonces sí eran “excelentes funcionarios públicos”, a quienes se arropaba en torno al partido y su proyecto.

Se trata de una maniobra de una vileza casi inconcebible, pues poco valiente es quien se deslinda del árbol caído.

Por cierto, como apunte final, valga la nota increíble: el gobernador electo de Veracruz ¡antes era del PRI y ahora es del PAN!

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