“El Bronco”, según “Memo”

Guillermo “Memo” Rentería, es un publicista, extraña combinación de creativo con estratega, quien se ha especializado en el marketing político, menester que ha consumido los últimos 27 de sus 52 años de vida.

Se define a sí mismo como un publicista “políticamente incorrecto”, es decir, acostumbrado a decir y hacer lo que le incomoda a los demás, especialmente, a la clase política tradicional y al sistema establecido, que los estadounidenses llaman stablishment.

Él mismo dice que ha diseñado alrededor de 300 campañas electorales, con un índice de éxito cercano al 70 por ciento, lo que significaría, en números redondos, que de los 300 candidatos que ha impulsado, 210 han llegado al cargo al que aspiraban.

Desde luego, sus dos éxitos más notables son haber llevado a la gubernatura de su Baja California natal (es de Mexicali), a Ernesto Ruffo Apel, actual senador de la República  y primer gobernador de oposición en la historia política de México y a Jaime Rodríguez Calderón “El Bronco” a la gubernatura de Nuevo León, como primer candidato independiente que consigue un cargo de ese nivel en la historia de México.

Por ser la experiencia más cercana en el tiempo y dado el alcance del logro correspondiente, se refirió mucho más a este tema que a los otros, durante una presentación que hizo hoy en una conferencia de carácter académico.

Entre otras cosas, explicó que si bien el marketing tradicional sigue una serie de cánones para las campañas políticas, relativamente similares al marketing comercial, la primera gran diferencia, es que al vender un producto o servicio, los tiempos se pueden manejar de acuerdo a la fecha en que se desea lanzar un producto al mercado. Lo que es más, si el producto no está listo para la fecha indicada, no pasa nada y simplemente la campaña se aplaza y reprograma. Fin de la historia.

Empero, en el marketing político hay una fecha fatal (las elecciones) y hay que responder siempre a los vaivenes de la política, esté listo o no el candidato o la estrategia, porque “en política no te puedes quedar callado”.

Además, afirma que todos sus conocimientos los ha adquirido en la práctica, porque no suele seguir los cánones clásicos del marketing político, sino que siempre mantiene una posición corntracorriente, que cuesta trabajo sostener, especialmente cuando hay que dar la cara. Es un trabajo en el que “de tanta práctica (y acompaña el dicho con la mímica de estar “dominando” un balón de futbol con el pie), te vas volviendo vago”.

Según este publicista, una personalidad de este tipo es la única que se puede complementar con políticos que están dispuestos a ir, precisamente, contracorriente.

Según “Memo” Rentería, esa es la personalidad de Jaime Rodríguez “El Bronco”, a quien conoció en Buenos Aires durante un congreso de mercadotecnia, al que acudió el político neoleonés en busca de un publicista capaz de llevar adelante su proyecto.

El especialista en marketing, describe al “Bronco” como un individuo apegado a su propia personalidad, incapaz de ceder en lo fundamental de sus propuestas y decidido a sacudir la conciencia de los ciudadanos.

Según el publicista, el secreto para que funcione la campaña electoral de un candidato “políticamente incorrecto”, en este caso “El Bronco”, consiste en que tenga propuestas que auténticamente toquen el corazón de los ciudadanos y que el candidato sea un tiempo que hable, piense, se exprese y se vista exactamente igual en un mitin, en una reunión de gabinete, al recibir a un gobernador, o al encabezar la entrega de apoyos de gobierno, que en su vida cotidiana.

Es decir, que sea auténtico, que sea congruente.

Según él, así el “El Bronco”, a quien a pesar de haber llevado a la gubernatura como candidato independiente (contra todos los pronósticos), todavía no le paga sus honorarios por haber diseñado la campaña.

Dice que el actual gobernador de Nuevo León, “ranchero como es”, no se arrepiente de lo que diga, aunque se equivoque. Al fin y al cabo, tiene una heterodoxa pero práctica fórmula de medir su popularidad: el “mantaderómetro”.

Es decir, el gobernador sabe que la gente está descontenta con él, según el número de mentadas de madre (el peor insulto que se le puede propinar a un mexicano), que escucha contra él en la calle.

Y refirió una reciente anécdota: hace poco, el gobernador inauguró un hospital de ginecobstetricia y, mientras recorría los pasillos, le comentó al director médico que, según su punto de vista (del gobernador), las madres que tienen hijos en parto natural, son mejores que aquellas que los tienen por cesárea, porque las primeras se recuperan más rápido del parto y pueden atender mejor a los bebés.

“El Bronco”, atravesado como es, se peleó desde la campaña con los medios de comunicación y hoy, todo lo que dice lo usan en su contra. Así que la frase de “las madres que tienen hijos por parto natural son mejores que las madres que los tienen por cesárea”, fue lo único que se publicó y generó la indignación de media humanidad, incluyendo a la propia esposa del gobernador.

Así pues, el gobernador y el publicista hablaban sobre eso al día siguiente, a la salida de una reunión de trabajo, mientras el mandatario manejaba el vehículo en el que viajaban.

Según el gobernador la gente no escucha noticias y por lo tanto no es importante cuando el gobernador se equivoca. Además, tiene muy clara la utilidad del “mentaderómetro”,  así que para demostrar de una vez ambas teorías con un ejemplo práctico, aprovechó la luz roja del semáforo para demostrarlo.

Mientras estaban en alto, una pareja joven cruzaba la calle, así que el gobernador se apeó y saludó a estas personas quienes lo saludaron sorprendidos. Rápidamente, el gobernador les preguntó si se habían enterado de lo que dijo el día anterior con referencia a las mujeres. Ellos lo negaron, así que el mandatario se despidió con la mano  y se volvió a meter a su coche.

Volteó a ver al publicista y con gesto de triunfo le preguntó: “¿Ya ves?”

Según “Memo” ése el “El Bronco”, un gobernante que se comporta igual en campaña que en el poder, Y según él, tal es el truco de las campañas políticamente incorrectas: ponerse en los zapatos de los ciudadanos, en lugar de seguir la lógica de la política tradicional.

Deja un comentario

Archivado bajo Uncategorized

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s