Monografía

Inculto y silvestre como es, el expresidente de México, Vicente Fox Quesada, se dejó convencer no sé por quién, de eliminar del programa escolar de secundaria (educación media), la asignatura de civismo, con resultados nefastos que, cualquiera en su sano juicio, podría prever fácilmente.

Después de un sexenio y fracción de la debacle previsible la asignatura volvió al plan de estudios, luego de un pequeño proceso de “frankeinstenización” (si se vale el término), durante el periodo de su sucesor y compañero de partido, Felipe Calderón, quien reinstaló la materia casi de manera subrepticia bajo el extraño nombre de “formación cívica y ética”, que continúa vigente hasta la fecha con magros resultados.

Acaso la razón de tan desatinada decisión en política educativa, pueda hallarse en las dificultades que el hombre de las botas, las “tepocatas” y las “víboras prietas” experimentaba para comprender los conceptos más elementales, habida cuenta de su marcada afición por no leer.

¡Qué útil hubiese resultado que Fox leyera a tiempo un pequeño texto que aquí me regodeo en reproducir!

Son los primeros párrafos del capítulo V  en la primera parte (“El ocaso de la dictadura porfiriana”) del libro “La revolución mexicana; orígenes y resultados”, de Jorge Vera Estañol, editado en 1957 por Editorial Porrúa.

Don Jorge era un hombre instruido, que sabía explicar las cosas muy claramente y en pocas palabras. Así que, me doy el gusto de invitarlo a este espacio:

“Así como la función primordial del Estado para el exterior es la defensa de la nacionalidad, la función primordial para el interior es la impartición de la justicia.

“Cuál sea el concepto positivo de esta palabra, depende de las condiciones en que se realiza la cooperación orgánica hacia un fin común de un pueblo dado.

“Si el estado social radica en relaciones de subordinación de una clase, de una casta o de una raza, respecto de otra casta, otra clase u otra raza, la justicia es el exponente de esa relación de subordinación, en fuerza de la cual se asegura la cooperación orgánica de todas las unidades sociales, para lograr el desarrollo y el crecimiento de la colectividad.

“Si el estado social descansa, por el contrario, en relaciones de coordinación de todas las clases sociales, la justicia es sinónima de igual libertad, lo que quiere decir que todos los asociados gozan de iguales oportunidades para desenvolver su propia personalidad, y consiguientemente, que la libertad de cada quien está restringida de la misma manera por la libertad de los demás.

“La subordinación supone una casta, clase o raza, superior por su mentalidad, carácter o elementos materiales, y una casta, clase o raza inferior, que consiente en someterse o que es obligada a la sumisión por la fuerza. A este tipo corresponden las civilizaciones primitivas, las repúblicas griegas, el estado romano, la organización feudal, los gobiernos absolutos y los imperios coloniales.

“La coordinación, por el contrario, presupone en el hombre la conciencia clara del ‘yo’ y del ‘no yo’, del individuo y de la sociedad.

“El individuo sabe que es la unidad que labora por su propio desarrollo, pero debe saber también que esa labor y este desarrollo no son posibles, sino a condición de que se operen dentro de la colectividad, lo que exige el respeto a la libertad y desenvolvimiento de los otros individuos y la cooperación de todos los asociados en aquellos actos que requieran un esfuerzo colectivo.

“En otras palabras, la coordinación de las unidades sociales no es realizable, sino cuando ellas sienten la necesidad individual del ‘yo’ a la vez que la necesidad colectiva del ‘no yo’, y están convencidas de que su prosperidad depende de la sociedad de la que forman parte.

“El lenguaje moderno tiene una palabra para expresar este estado de conciencia: le llama civismo”.

De verdad, se trata de un texto muy breve y fácil de entender. ¡Ojalá quienes deberían lo hubieran leído a tiempo!

Más aún, ¡ojalá que quienes deben leerlo ahora y tampoco les gusta leer, lo lean cuanto antes!

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Archivado bajo Educación, Política, Sociedad

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